Mi “habladómetro”

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    Esta palabra tan curiosa da nombre a una herramienta muy original para trabajar el volumen de la voz. Ni la idea ni el nombre son míos. El habladómetro que publico lo he realizado yo, pero basándome en uno encontrado en el blog Aula virtual de A y L y tomando algunas ideas de Anabel Cornago, autora del blog El sonido de la hierba al crecer.

    ¿Qué es y para qué sirve este habladómetro? En clase, a veces los alumnos hablan tan alto que el profesor acaba explicando a voces. En casa, cuando hay peques, es habitual que hablen alto mientras juegan, comen o cuentan sus cosas, de manera que los adultos tendemos a subir aún más la voz para poder entendernos.  No es extraño terminar hablando a gritos con alguien que tenemos a menos de dos metros de distancia. El habladómetro se usa para controlar el volumen adecuado a cada situación.

    ¿Cómo usarlo? Lo primero es explicar a los niños los cinco niveles de voz, poniéndoles ejemplos de situaciones en las que se usan. El habladómetro viene graduado como si fuera un termómetro que va a medir nuestra voz, desde el color azul (nivel 1) hasta el color rojo (nivel 5). El 1 (azul) es “Silencio”, por ejemplo cuando explica el profesor. El 2 (verde) es “Susurrar”, cuando los chicos trabajan en clase o en casa, o cuando quieren contar un secreto. El 3 (amarillo) es “Hablar bajo”, para hablar en clase, en casa y en general para conversar normalmente con amigos. El 4 (naranja) es “Hablar alto”, cuando los chicos juegan en el patio, por ejemplo, o para hablar con personas que están lejos. Por último, el 5 (rojo) es “Gritar”, cuando estamos en la feria, en la montaña rusa…

    En casa y en el cole nunca se debe pasar del nivel 3. La pinza es para hacer más gráfico el nivel de voz con el que estamos hablando, o para marcar el volumen adecuado al momento en el que estamos. Al principio, si hablan alto, les marcamos con la pinza el nivel que están usando, les explicamos que no es el correcto, y les indicamos cuál es el adecuado. Cuando se han familiarizado, solo hay que decirles que bajen a nivel 3, 2 o 1. Si lo van consiguiendo se les puede premiar con un refuerzo positivo, además de valorar y agradecer lo agradable que es trabajar usando el volumen adecuado.

    Tienes el habladómetro, listo para imprimir, pinchando en la imagen. Espero que te guste y que te sea de utilidad.

Agenda Visual I

    Hay palabras y siglas que a lo largo de los  últimos años se han ido infiltrado en mi vocabulario: AL, PT, T.O., TEL, TEA, Asperger, ANEE,  ACNEAE, dictamen, ACI, CADEX… Este post va dirigido a esa gente que también conoce el significado de todo esto, bien porque su trabajo esté centrado en estos temas, bien por ser padre o madre de un niño con problemas en la comunicación (TEL, TEA, retraso en el lenguaje,…)

    La agenda visual puede cambiar, en poco tiempo, el día a día de la familia. Alivia los momentos de estrés ocasionados por la frustración de no entender o no ser capaz de expresar, y además, el hecho de saber qué está haciendo y qué viene después, aporta seguridad al niño.

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     Una agenda visual es una agenda normal pero con imágenes en lugar de texto. La frase “una imagen vale más que mil palabras” es la máxima a seguir para trabajar con niños con TEL. En nuestro día a día tenemos tendencia a “blablablear” mucho, es decir, a hablar mucho y muy rápido, pero si nos paramos a pensar en todo lo que decimos, seguro que sobra más de la mitad. Si hacemos “visibles” las cosas, los chicos las entienden mejor, los apoyos visuales son fundamentales.

    Piensa cómo te sentirías tú en esta situación: tienes dos o tres años, apenas eres capaz de articular unas cuarenta o cincuenta palabras y te cuesta entender lo que te hablan los mayores. Un día te levanta mamá, te viste, te da el desayuno, te pone el abrigo y te lleva a casa de una señora mayor muy simpática que te da besitos y te regala una gominola y una bolsa de gusanitos (es tu abuela, pero tú aún no conoces esa palabra). Al día siguiente, mamá te levanta, te viste, te da el desayuno, te pone el abrigo y te vuelve a llevar a casa de la señora mayor que te vuelve a regalar gominola y gusanitos, y te come a besos. El tercer día mamá te levanta, te viste, te da el desayuno, te pone el abrigo… Tú estás contento porque piensas que vas a casa de la señora mayor a por tus chuches. Pues no, esta vez vas al cole, no hay chuches, no hay señora simpática que te da besitos, hay un montón de niños, mamás y papás que hacen mucho ruido. ¿Qué haces? Te enfadas, te tiras al suelo, pataleas, intentas decirle a tu mamá que quieres ir a casa de la abuela y no al cole, pero mamá no te entiende y se pone nerviosa porque estás montando un pollo en la puerta del cole delante de todas las mamas y las maestras, y puede que hasta te grite, o se ponga ofensiva, y eso hace que tú te frustres más aún. Tu madre además tiene que escuchar comentarios del tipo: “es que lo tiene muy mal criado”, “a ese niño lo que le faltan son dos bofetadas bien dadas”, “porque no es mi hijo que si no iba a saber lo que es bueno”…

    Bueno, pues igual parte de esa situación se habría evitado si tu mamá, al levantarte, te enseña unas fotos y te cuenta (como si fuera un cuento) lo que haréis. Para esto sirve una agenda visual. Para que entiendas qué es lo que estás haciendo y qué viene después, para evitar que te pongas nervioso y te sientas inseguro o frustrado, así no tendrás tantos berrinches y tus padres conseguirán comunicarse mejor contigo.

     La agenda que comparto es la primera que yo usé, mi peque comenzaba el cole y las rabietas eran diarias desde que lo levantábamos. Por suerte no me montaba el pollo en el cole, sólo en casa, entre las 8 y las 9 de la mañana en mi casa se libraba una dura batalla a la que íbamos sobreviviendo como podíamos, con dosis de paciencia infinita y tratando de no perder los nervios. Comenzamos a usar la agenda y en menos de una semana notamos los cambios, las rabietas fueron desapareciendo poco a poco, pero a mi hijo le seguía dando seguridad el hecho de llevarla consigo, por lo que la usamos durante bastante tiempo.

  llavero  Como ves en la foto de la cabecera, son tiras de papel plastificadas, una tira y un color diferente para cada día, las actividades de la mañana en el dorso y las de la tarde en el reverso. El fin de semana, que es muy variable y no tiene una rutina fija, usábamos este pequeño llavero en el colocábamos los pictogramas correspondientes.

Puedes descargarlas en los siguientes enlaces:

      – En formato de Word: Agenda visual I

      – En formato PDF: Agenda visual I

    En los próximos días publicaré la segunda agenda que diseñé, cuando mi hijo era algo más mayor y tenía un horario más ajustado, andaba perdido y la agenda le ayudó nuevamente a centrarse. Pero esto será otro día que hoy ya he “blablableado” bastante…

Filetitos de pez, de tortuga, de elefante y hasta de dinosaurio

    Si tus peques son de los que no quieren comer nada por sistema, o de los que no les gusta probar sabores nuevos, puede que consigas motivarlos con la presentación adecuada.

    Comerse un filete a la plancha puede ser aburrido pero si al filete le das forma de dinosaurio, o elefante, o pajarito, o tortuga o lo que se te ocurra que pueda gustarles, seguro que miran el plato con otros ojos. Es cuestión de echarle un poco de imaginación, cuando ya lo has hecho varias veces miras el filete y te dices “tiene pinta de… “, cortas por aquí y por allá, le añades complementos al plato con los ingredientes que te encuentras por tu cocina y el resultado seguro que les sorprende. Y si de imaginación vas un poco justa, hay moldes de todos los tipos y colores, es cuestión de elegir el tema estrella de tus hijos.

    Por último, una vez concluida tu obra de arte, sólo te queda saber vender el producto. Hay que cambiar de actitud a la hora de comer, no hay que obligar, hay que convertir la hora de comer en un juego divertido. ¿Quién se va a resistir a comerse un filete de dinosaurio? Seguro que quien se lo come se pone igual de fuerte que él…

    Pongo fotos de algunos de mis filetes favoritos para que toméis ideas y os animéis a “imaginar” en la cocina. ¡Buen provecho!

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Aeronáutica infantil

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    Tan sólo necesitamos un tubo de cartón de un rollo de cocina, una chincheta, un tapón grande, cartulina o cartón, y algo de imaginación para diseñar este avión que encantará a los más peques de la casa. Puede ser una manualidad ideal para hacer con ellos en estas largas tardes otoñales.

    Lo primero que debes hacer es imprimir la plantilla. Después recorta las distintas piezas, colócalas sobre un cartón duro (o sobre cartulina, pero recuerda ponerla doble o triple para que sea rígida) y dibuja sus contornos. Este paso puedes hacerlo también calcándolas directamente sobre el cartón. Ahora, recórtalas con cuidado y personalízalas. Puedes usar témperas, pintura de dedos, recortes de cartulina, lo que se te ocurra. Personaliza también el rollo de cocina.

    El siguiente paso es ensamblar todas las piezas del avión. Debes hacer unos cortes en la parte trasera del tubo para introducir los alerones de cola. El morro lo puedes hacer de muchas formas, a mí se me ocurrió ponerle un tapón adecuado y hacerle un agujerito por el que meter una chincheta que sujete la hélice, en la parte interior del tapón fijé la punta de la chincheta con plastilina para evitar que se quitara y que pudiera pinchar.

    A mi peque le encantó la actividad: ayudarme con el diseño del avión, armarlo y, sobre todo, jugar con él. Su carita de ilusión al ver el resultado no tiene precio

Alicia en busca del tesoro

Captura    En esta ocasión me gustaría compartir un pequeño cuento que escribí hace ya unos años, con el pseudónimo de Farben Von Feiern, como parte del concurso de problemas del instituto en el que trabajaba por entonces.

    Bajo el título “Alicia en busca del tesoro” se esconde la historia de una niña a la que su ingeniosa abuela prepara una búsqueda del tesoro con motivo de su cumpleaños.

    A diferencia de otros cuentos, éste incluye varios acertijos matemáticos que la chica, y el lector, deben ir resolviendo antes de pasar al siguiente acertijo y al siguiente capítulo. Y así es como se debe leer este cuento, sin trampas, ehhhh.

    No te asustes, no son difíciles. Este formó parte del nivel I del concurso, dirigido a alumnos de 1º y 2º de ESO.

    Puedes acceder al cuento, en formato original, picando en la imagen de arriba.     Espero que te guste y te haga pensar un ratito.

Bien – Mal

A veces nuestros chicos se portan mal de forma reiterada, se acostumbran a morder, pegar, empujar o tirar juguetes. En muchas bien malocasiones lo hacen simplemente porque lo han visto hacer y no saben que lo que están haciendo está mal.

Este es un sencillo juego para trabajar lo que está bien y lo que está mal. En la mitad de color verde deben colocar las acciones que están bien y en la mitad de color rojo las que están mal. Se puede jugar con ellos varias veces hasta que aprendan a distinguir el efecto que tienen ambos tipos de acciones.

Es útil tanto para trabajarlo en casa como para trabajarlo en el cole, de forma individual o en grupo. Se puede personalizar añadiendo o quitando pictogramas según cuál sea la conducta que queramos modificar. Recuerda que existe un amplio catálogo gratuito en www.arasaac.org. Lo ideal es plastificar tanto la hoja principal como los pictos, y pegar trocitos de velcro en ambos.

Descarga en pdf: bien-mal

Descarga en docx: bien-mal

Especialmente útil para niños pequeños o para niños que tienen problemas de comunicación. Espero que sea de utilidad.

Mini librillos de lectoescritura

minilibrillos

Estos minilibrillos son ideales para los más pequeños de la casa. Les ayudan a construir palabras, que luego pueden tratar de escribir fijándose del modelo, y además nos permiten trabajar con ellos la motricidad fina.

Encontrarás las plantillas listas para recortar y encuadernar aquí:

LIBRO ABECEDARIO1

Debes recortar todas las letras y encuadernar cada abecedario completo en un minilibrillo, saldrán doce en total. Las imágenes puedes encuadernarlas en dos minilibritos, uno para las que tienen menos letras (nivel inicial) y otro para las que tienen más (nivel avanzado).

A los peques les encantará enredar con ellos.