El silencio de Einstein

Hoy es un día especial: se cumplen cien años de la Teoría General de la Relatividad de Albert Einstein. Por eso he decidido rescatar y publicar hoy este ingenioso cuento, ingenioso porque contiene unos cuantos problemas de ingenio. Su título, “El silencio de Einstein” dice bastante sobre su contenido.

 einstein

Esta historia, al igual que “Alicia en busca del tesoro”, que ya publiqué hace unas semanas, forma parte de un concurso que organizamos en el IES Virgen de Gracia de Oliva de la Frontera (Badajoz) hace ahora diez años,  curiosamente cuando se cumplían cien años de la Teoría Especial de la Relatividad. Lo escribí también bajo el pseudónimo de Farben Von Feiern, pero esta vez en primera persona, pues es el propio Farben quien cuenta la historia de su abuelo Winkel y la suya propia. Diez años después, este relato sigue siendo muy especial para mi por todo lo que rodeó a su creación.

En esta ocasión los problemas son algo más difíciles, pues están pensados para alumnos de segundo ciclo de ESO y Bachillerato. Entregábamos el cuento por capítulos, uno cada quince días, y cada capítulo incluía en su redacción la solución del capítulo anterior. Y así es como recomiendo leerlo, pasando al siguiente capítulo sólo cuando se haya dado con la solución al capítulo anterior, o al menos cuando se haya intentado. Aunque investigué sobre la figura de Einstein, y hay fragmentos basados en conjeturas sobre su persona, la mayor parte de la historia es ficticia. Dejo al lector la tarea de discernir dónde termina la realidad y comienza la ficción.

La historia consiguió enganchar a un buen número de alumnos. Recuerdo que huvo uno, el ganador, que nos presentó un completisimo trabajo que incluía todas las soluciones del famoso problema de Einstein, obtenidas de forma razonada y detallada. ¡Un total de 35 folios! El premio para los alumnos que conseguían resolver todos los problemas era un viaje a Granada, a la Alhambra y al Parque de las Ciencias, y alguna sorpresilla más.

Puedes descargar la historia haciendo clic sobre la imagen.

Si tienes dudas sobre algunos de los problemas o tienes algo que comentar sobre ellos no dudes en hacerlo. Y si adviertes fallos de redacción, ortografía o expresión, espero que sepas perdonarnos, solo soy una profe de Mates, un poco creativa y recreativa a ratos.

Espero que te guste y lo leas sin hacer trampas…

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5 comentarios en “El silencio de Einstein

  1. Alejandro Hernández Gómez

    ¡Pues resulta que yo soy aquel chico de segundo de bachillerato que ganó el premio con este problema de lógica!

    Hoy casualmente, debido a que he visto que este mismo problema de lógica ha salido publicado en una página de facebook de divulgación científica, lo he rememorado y me ha dado por buscar en internet a ver si alguien ha encontrado todas las soluciones (no digo el número de soluciones para no dar pistas jaja) y he llegado hasta aquí, al buscar por el nombre de “El silencio de Einstein”. De hecho, todavía conservo el documento de word con la solución (con todas sus casitas de colores hechas con paint y los esquemas jaja) y el libreto impreso con los problemas y la pequeña historia.

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    1. ¡Qué sorpresa más grande me has dado, Ale!
      Aunque no lo creas me he acordado de ti en más de una ocasión, hicíste un trabajo fabuloso (a pesar de no ser alumno mío, ji ji). No me importaría tener una copia guardadita porque te reconozco que tu argumento quedó mucho más ordenado, explicado e ilustrado que el mío.
      La mayor parte de la gente que lee este problema no cae en ese pequeño detalle que hace que tenga más soluciones, de hecho la mayor parte de la gente da por hecho que si encuentra una solución, ésa es la solución, pocas personas alcanzan a pensar que pueda haber más de una cuando se ve casi imposible hasta encontrar una sola.
      Me ha alegrado saber de ti diez años después. Y creo que los miembros del ARNI seguimos siendo un grupo muy reducido, ji ji. Besos

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      1. Alejandro Hernández

        Yo es que muchísimas veces he pensado que probablemente el enunciado original obviaba el “inmediatamente” a la izquierda de la casa verde. Aunque realmente no lo dice. Pero los miembros del ARNI vamos más allá, sí, jaja.
        Tantos años han pasado y yo me acuerdo todavía de todo aquello. La verdad es que esta de “El silencio de Einstein” que hiciste fue una edición que me tuvo enganchado jaja. Recuerdo, de hecho, que el que era mi profesor de matemáticas por aquel entonces, Ulibarri, me reconoció que no fue capaz de sacar las siete soluciones. Y yo sabía que alguien del departamento de matemáticas tenía que saber las soluciones y me preguntaba quién sería. Y resulta que eras tú jaja.
        Yo encantado te paso la copia de la resolución que hice (siempre que me pases tú la tuya, que me da curiosidad por saber cómo lo resolviste). Te dejo mi correo: Alejandrouler@gmail.com. No me importa que se vea el correo jaja, es que no me sale ninguna opción para enviarte mensaje privado.

        Le gusta a 1 persona

    1. Guardo tu correo y en cuanto junte un ratino te escribo. Respecto a mis soluciones… debo tenerlas guardadas en algún sitio impreciso. han cambiado ya varias veces de casa y sé que las sigo conservando, pero no tengo muy claro dónde, ji ji. Las buscaré uno de estos días.
      La historia que hay detrás de “El silencio de Einstein” es chula. Cuando llegué a tu centro venía de otro en el que dejé a dos buenas amigas, compañeras de departamento. Una de ellas me mandó ese problema para engancharme. Ella sólo se percató de la solución evidente. Yo lo resolví y mande mi solución, que era distinta a la suya, y ahí empezó el juego. Las restantes soluciones las encontramos entre las dos. Cuando yo creía tenerlas todas ella encontraba una nueva solución y viceversa, y así hasta tener la certeza de que ya no existían más soluciones, solo siete. A este problema siguieron algunos más, creo que alguno forma parte también de “El silencio de Einstein”.
      El curso siguiente, cuando nos pusimos a organizar el concurso de problemas de ingenio de todos los años, se me ocurrió incluir el problema de Einstein. Investigué un poco, dejé volar la imaginación y el resultado fue este relato que me encanta. Mi compañero Juanjo se encargó después de darle el formato adecuado. Luego me tocó inventarme un relato algo más sencillito para los alumnos del primer ciclo y así surgió “Alicia en busca del tesoro” que es tremendamente más sencillo.
      Es una historia de “enredos matemáticos” que no olvidaré. Cuando me dieron destino y me fui de Oliva mis nuevos compañeros de departamento me organizaron una comida de despedida y me regalaron una caja sorpresa como la de Alicia con varios regalos dentro, uno de ellos era una camiseta de Einstein, y otra un colgante Viceroy con mi pseudónimo grabado, “Farben Von Feiern” (por cierto, que este nombre surgió de una carta de cervezas en una Taberna Irlandesa ji ji). Una gran historia de la que me siento muy orgullosa.
      Bueno, que me enrollo, ya te escribiré y estamos en contacto. De todos modos mi correo es juanimates@gmail.com, creí que saldría en algún sitio del blog, tengo que revisar ese tema. Un saludo y hasta pronto.

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