Somos de colores

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Durante este curso soy tutora de un grupo especialmente revoltoso. Son buenos chicos, pero no son capaces de trabajar en silencio, no respetan el turno de palabra, se levantan sin pedir permiso, interrumpen constantemente al profesor, hablan altísimo y sin medir las consecuancias de sus palabras, se “chinchan” unos a otros y acaban enfadándose y discutiendo.

En las horas de tutoría semanales estamos trabajando las normas básicas para que el grupo funcione, son conscientes de que no ponen en práctica casi ninguna y de que los principales perjudicados son ellos. Es un 1° ESO con un nivel bastante bajito en el que resulta fundamental el trabajo en el aula para poder atender individualmente a cada alumno y ayudarles a superar sus dificultades.

Ante esta situación se me ocurrió llevar un seguimiento completo de su conducta a lo largo de la semana, en cada una de las materias. Al final de la semana, su conducta semanal tendrá unas consecuencias (positivas o negativas) según haya ido la semana.

La idea es sencilla y rápida. Es una tabla con el horario semanal del grupo. En cada casilla hay tres caritas. Al final de cada sesión, el profesor pintará de verde la carita contenta, si los chicos se han comportado correctamente; de rojo la carita triste si ha sido imposible dar la clase; o amarilla la otra carita si la cosa ha ido regular.  El profesor además firma en su sesión, así evitamos que algún alumno malintencionado pueda modificar la información.

En el reverso del folio se incluye otra copia del horario, ahora simplemente para anotar en cada casilla observaciones o excepciones sobre el comportamiento del grupo. Por ejemplo, si la mayoría el grupo se ha portado bien, pero un par de alumnos han estado molestando e interrumpiendo, se anota el nombre de esos alumnos en rojo o amarillo y la carita se pinta de verde. Al final de la semana estos alumnos que figuran en el reverso pueden recibir alguna consecuencia (negativa o positiva según el caso) distinta a la de sus compañeros.

La idea es fijar un objetivo semanal, puede ser por asignatura o a nivel general. Si se consigue, los alumnos tendrán un premio, que puede ser elegido por ellos o puede elegirlo el profesor, o puede ser una sorpresa. Por cada carita roja o amarilla puede haber una consecuencia negativa, pueden elegirla ellos o el profesor, o se puede decidir que sólo hay premios y que no hay consecuencias negativas.

Este cuadrante, junto con los tres rotuladores de colores (verde, rojo y amarillo) estarán guardados en una carpetita de plástico trasparente en el aula habitual del grupo, para que los alumnos lo puedan consultar en cualquier momento. Cuando tienen clase en un aula diferente, el delegado o subdelegado se encarga de llevarse la planilla y mostrársela al profesor al final de la clase para que la firme.

A diario hay que motivar constantemente sobre la importancia de su comportamiento, y sobre el beneficio que éste supone para ellos. Cuando las cosas no van bien se les indica que la clase está cambiando de color, o se para la explicación o la actividad que se esté realizando y se les pregunta qué es lo que está fallando en ese justo momento, así ellos serán conscientes de sus fallos. De igual modo, cuando el profesor aprecie que se están comportando muy bien, se puede parar la clase para hacérselo saber a los chicos.

He modificado, como siempre, mi planilla para que se pueda adaptar a otros grupos de otros centros. Comparto dos versiones, en formato pdf listo para imprimir y en formato docx para los que opten por personalizarla.

“Somos de colores” en formato pdf

“Somos de colores” en formato docx

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Sólo llevamos una semana funcionando con este método, y es pronto para decir que funciona, pero de momento la actitud del grupo en clase ha mejorado. Sorprende verlos levantar la mano y esperar pacientemente a que les des la palabra, o verlos hacer ejercicios en clase casi en silencio.

En grupos como éste, en los que suelen hablar muy alto la mayor parte del tiempo, puede resultar útil también el habladómetro que ya publiqué hace un tiempo.

Si alguien se decide a ponerlo en marcha en su grupo, agradecería que me contara el resultado obtenido. Y si os ha gustado la idea no dudéis en compartirla y en preguntarme dudas o aportarme sugerencias.

¡A ver de qué color pinta la semana próxima!

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El juego de la foca

No, no. No me he equivocado, no hablo del famoso juego de la oca, sino de una adaptación de dicho juego para practicar el fonema “f”. Hay otras adaptaciones para practicar otros fonemas: el juego del dado, de la estrella, del clavel, del ratón, del coche, de la bandera,…

Puedes encontrarlos en el siguiente enlace listos para imprimir los que más te gusten.

Es ideal para jugar en casa con nuestros peques mientras trabajamos esos fonemas que les dan problemas. También es una práctica actividad para el aula, para realizarla en pequeño grupo. Además de los fonemas trabajamos la numeración, el conteo, esperar y respetar el turno,…

Un excelente material del grupo de trabajo “Prevención y tratamiento de los Trastornos del Lenguaje II”.

Espero que os sea de utilidad. ¡¡¡A jugaaaaar!!!

Un juego que da aún más juego

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Hace tiempo publicaba un material al que he dado mucho uso con mi hijo mayor, y ahora con el pequeño. Se trata de un juego de vocabulario organizado por categorías que admite varias posibilidades de uso y que a los peques les engancha. Podéis encontrar toda la información sobre su uso en esta entrada de mi blog.

Este material se ha compartido mucho y he recibido muchos comentarios, un buen número de ellos era preguntando si tenía una versión similar en mayúsculas. Viendo la aceptación que está teniendo, prometí adaptarlo para que así fuese y… ¡ya está listo para descargar!

Ahora se trata de un juego que da aún más juego. Se pueden imprimir las cartulinas en minúsculas y las etiquetas en mayúsculas o viceversa (para que los niños tengan que hacer la asociación entre ambos tipos de letra), o bien todo en mayúsculas, o todo en minúsculas, a gusto del consumidor.

Podéis descargarlos en los siguientes enlaces, listos para imprimir:

Juego de vocabulario en minúsculas

Juego de vocabulario en MAYÚSCULAS

Como siempre, si lo consideráis útil, compartid para que llegue a más niños. Y si tenéis alguna duda o sugerencia no dudéis en comentar o poneros en contacto conmigo.

Y ahora… ¡¡¡A jugaaaaaaar!!!

Carnet de comportamiento

Este carnet permite a los padres llevar un seguimiento del comportamiento y trabajo del niño durante la jornada escolar, además de servir de refuerzo, recordatorio y motivación al niño. Implica cierto grado de compromiso por parte del profesorado, de la familia y del alumno, pero es fácil y rápido y la información que aporta es muy visual y entendible para el niño.

Está pensado para esos alumnos a los que les cuesta especialmente comportarse de un modo adecuado en clase, esos alumnos que no son capaces de permanecer sentados, o estar callados, o que no trabajan en el cole, bien porque son muy revoltosos, habladores o traviesos, bien porque tengan algún tipo de dificultad añadida (TEA, TDAH, TEL,…). No es de aplicación para todos los alumnos de un aula, sería imposible llevar tal seguimiento con 20 o 30 alumnos, es para esos alumnos puntuales que destacan especialmente por todo lo que he dicho anteriormente.

Este material es de confección propia. Necesitaba algo así para mi hijo, la idea la tenía muy clara, busqué por internet pero no encontré nada parecido a lo que tenía en mente, así que me puse manos a la obra y confeccioné uno propio. El carnet que comparto es una adaptación del nuestro, he quitado la información personal y lo he modificado para que se pueda escribir el nombre del alumno, y se pueda añadir su foto y la de su cole, así como los nombres de sus profesores o el horario específico de su colegio. Los pictogramas que he puesto relativos al comportamiento correcto en clase son orientativos, se puede quitar o añadir alguno, o cambiarlos todos por otros más adecuados al alumno, en función de aquello que se quiera reforzar.

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El alumno tendrá este carnet pegado a su mesa (con velcro, cinta adhesiva de doble capa o masilla adhesiva tipo Blu-Tack) o lo llevará en su agenda. En la parte frontal del carnet aparecen varios pictogramas que muestran el comportamiento correcto en clase, y que servirán al alumno de recordatorio, especialmente a aquellos que necesitan un apoyo visual. Si el alumno no trabaja o no se calla, el profesor puede discretamente señalarle el picto que no está haciendo bien, en lugar de estar constantemente llamándole la atención en voz alta.

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En la parte trasera está el horario del cole. Si el alumno cumple su parte, su profesor dibujará una carita contenta en la casilla correspondiente a su hora. Si el alumno se porta regular o mal, esa casilla permanecerá en blanco. Están prohibidas las caritas tristes y los comentarios negativos. Este carnet debe mostrar sólo lo positivo, pues se pretende también que sirva de motivación al alumno y que la información sea lo más clara posible para él (si lo llenamos de caritas de todo tipo, la información queda más enmascarada y no se aprecia a simple vista cuántas son las clases en las que se ha portado correctamente).

El alumno puede llevar el carnet a casa a diario para mostrárselo a sus padres o puede dejarlo en el cole durante toda la semana y llevárselo el viernes. Los padres se comprometen a revisar el carnet con el alumno y premiarle en función del número de caritas contentas (a diario o de foma semanal, como se decida). Deben felicitarlo por su esfuerzo y por los logros conseguidos, y motivarlo para que poco a poco vaya consiguiendo más, nunca regañarle por las caritas no conseguidas. Por supuesto, su tutor/a debería hacer lo mismo.

Otro de los objetivos que persigue este carnet es que el alumno tome conciencia de su buen o mal comportamiento. En muchas ocasiones, los padres preguntamos a nuestro hijo qué tal se ha portado en el cole, a lo que él suele responder “bien”, y en realidad, al hablar con su profesor, descubrimos que no ha trabajado durante toda la jornada, aunque no ha molestado ni se ha levantado de su sitio. El niño no necesariamente miente, a veces es simplemente que tiene una forma de ver las cosas diferente a la nuestra, o no sabe todo lo que implica “portarse bien” en el cole, o sus problemas de comunicación le impiden aportarte una información clara sobre su jornada escolar.

En el archivo que comparto encontrarás dos diseños diferentes:

carnet 1El primero tiene un diseño más parecido al de un carnet tradicional, aunque su tamaño es un pelín más grande. Basta imprimir el archivo, doblar por las líneas discontinuas y pegar después. No es necesario imprimirlo en cartulina, queda bastante firme al llevar cuatro capas de papel.

carnet 2El segundo modelo permite a los profesores añadir observaciones sobre el comportamiento del niño. Hay que imprimir el archivo, doblar por la linea discontinua más larga y pegar. Por último, volvemos a doblar por la otra línea discontinua y ya tenemos nuestro carnet en formato libro.

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Una opción es plastificarlo y así lo hacemos más duradero y reciclable. Yo personalmente no lo he considerado útil, pues así el profesor puede escribir la carita con cualquier bolígrafo o lápiz que lleve a mano (si se plastifica sólo se puede escribir sobre él con rotulador permanente). En nuestro caso, yo me encargo de imprimir cada fin de semana un carnet nuevo, pero esto puede ser tarea también del tutor o de alguno de sus maestros de apoyo (P.T. o A.L.).

Si quieres descargarte la plantilla de este carnet, en formato pdf, lista para imprimir, pincha aquí.

Si la prefieres en formato de Microsoft Word, para añadir algún cambio o personalizarla, pincha aquí.

Si te ha gustado esta idea no dudes en compartirla, así habrá más familias y profesionales a los que llegue, y más niños que se beneficien de ella.

Gracias por estar ahí, leyéndome, y por pasarte por mi blog de vez en cuando. Poco a poco, mis ratitos van creciendo, en número y en visitas y seguidores. 

Lectoescritura con pinzas

En esta ocasión el material que comparto no es propio, lo encontré hace tiempo en la web de Arasaac. Se trata de unas tarjetas con dibujos de animales que incluyen sus nombres en la parte inferior, en donde el niño debe ir colocando pinzas (de las de tender la ropa) con las letras adecuadas. Este juego, además de permitirnos trabajar la lectoescritura,  nos ayuda a trabajar la atención y la motricidad fina.

lectoescritura con pinzas

Es un material al que le he sacado mucho partido, a mis peques les encanta formar los nombres de los animales y luego ponerlos en pie apoyados en las pinzas y jugar con ellos. El archivo incluye también las etiquetas con todas las letras para pegar en las pinzas, pero si no te apetece trabajar demasiado y quieres darle un toque más colorido puedes comprar pinzas de colores y escribir las letras con rotulador permamente, te quedarán genial.

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Puedes descargarlo de forma gratuita desde la web de ARASAAC a través de este enlace: lectoescritura con pinzas (desde www.arasaac.org) o directamente pinchando aquí.

Espero que te sea tan útil como a mí.

 

Minions antiestrés

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Hoy quiero enseñarte unas pelotas antiestres que seguro que te van a encantar, a ti y a los peques que tengas cerca. Pueden ser muy útiles para niños nerviosos o con dificultades para controlar sus emociones. Aplastar y deformar a estos Minions puede ser una tarea relajante que les permita eliminar parte de la rabia y el estrés que van acumulando a lo largo del día, además de ser una tarea muy divertida tanto para los niños como para los mayores.

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Buscando por internet cómo hacer pelotas antiestrés caseras para mis niños me encontré con estos dos vídeos a los que no me pude resistir porque los Minions son unos de sus personajes favoritos.

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Yo he seguido los pasos solo de forma aproximada, en realidad he mezclado los dos tutoriales. Para rellenarlos de harina lo hice con la boquilla de una manga pastelera y ayudándome de una cucharilla, como se muestra en la foto, y no se me dio nada mal.

20160324_124424-1Luego corté el rabito del globo y coloque dos más para reforzar la pelota, tal y como se muestra en los vídeos. Opté por ponerles ojitos pegados porque me resultaban más divertidos que pintados, pero el rotulador plateado que tenía en casa no era permanente y tuve que usar en su lugar rotulador negro para bordear los ojos. En la parte baja del pantalón azul les hice un pequeño círculo también para que el globo se adaptara mejor y lo coloreé de negro simulando los zapatos.

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Está todo muy bien explicado en los videos y el resultado real te aseguro que supera con creces lo que se aprecia en las imágenes.

Esta vez hice solo cuatro Minions porque me quedé sin globos, pero en cuanto me haga del material necesario repito estas pelotitas de nuevo, con forma de Minion o de cualquier otra cosa que se nos ocurra. ¿Y tú? ¿Te animas?

¡Bye bye stress!

Calculadora dactilar

Hoy te muestro otro invento casero para practicar las primeras sumas y restas con los más pequeños. Me gusta llamarla calculadora dactilar porque ayuda a calcular y porque es preciso usar los dedos para ello. Presento dos versiones:

suma con tapones

Ésta es la versión inicial para calcular sumas sencillitas de una cifra. Sólo necesitas unos cuantos de tapones y botones, e imprimir esta plantilla, que opcionalmente puedes plastificar.

suma y resta

Ésta otra versión más sofisticada nos permite hacer sumas y restas con varias cifras. Es algo más aparatosa, pero permite guardar los tapones en su interior, además de trabajar los movimientos de enroscar y desenroscar que son tan importantes para las manitas de los más pequeños.

Necesitas una caja pequeñita (yo la forré para mejorar su aspecto) y unas cuantas de roscas y tapones de tetrabricks, que se pegan fácilmente a la tapa de la caja con silicona líquida o cualquier otro tipo de adhesivo. Las etiquetas numéricas las puedes encontrar aquí listas para imprimir.

En casa aún no hemos empezado las sumas con llevada, pero presiento que también nos será útil en este sentido cuando llegue el momento, pues podemos ayudarnos de un tapón para recordar la cifra que nos llevamos. De igual modo se puede adaptar para añadir más sumandos o para sumar números de más cifras.

Como material complementario puedes ayudarte de este ascensor numérico para reforzar las restas, el niño debe contar cuántos pisos tiene que subir para llegar de un piso numérico a otro, siempre subiendo, nunca bajando. Lo encontré hace muchísimo tiempo y lo guardé para cuando lo necesitara, no comparto la fuente porque la desconozco.

Si te ha gustado este post y/o lo consideras útil no dudes en compartirlo o en hacer tu propia calculadora dactilar. Gracias por pasar de vez en cuando por este modesto blog y por compartir mis ocurrencias.